Órgano Monumental del Auditorio Nacional

OMAN

El Órgano Monumental del Auditorio Nacional (OMAN) conjuga su magnífica calidad sonora con nuevas tecnologías para que el público escuche un instrumento del que puede emanar desde música sacra hasta rock. Notable por sus dimensiones, calidad y pluralidad, el OMAN está ligado a la magia del espectáculo que distingue al Auditorio Nacional, ya que treinta minutos antes de cada espectáculo un maestro organista muestra la majestuosidad de su sonido, así como la variedad de géneros que pueden brotar de las 305 teclas de este mecanismo sonoro donde —en palabras del filósofo rumano E.M. Cioran— “lo absoluto se interpreta a sí mismo; de ahí la impresión que nos da el órgano de ser el instrumento menos humano y de tocar siempre solo”.

La historia del OMAN comenzó en 1934 con la instalación del primer órgano monumental en el Palacio de las Bellas Artes. Sin embargo, debido a problemas en la planeación, apenas y fue tocado. En 1956, el Gobierno Federal aprobó que se aprovecharan los antiguos componentes del instalado en Bellas Artes y se compraran nuevos materiales para completar uno capaz de llenar con sus voces al Auditorio Nacional. Luego de más de nueve meses de trabajo, quedó listo y fue inaugurado el 23 de noviembre de 1958. El maestro Jesús Estrada se encargó del programa inaugural y después comenzaron las actividades regulares con organistas extranjeros como E. Power Biggs y Fernando Germani, y los mexicanos Manuel Zacarías, Jesús Carreño, Roberto Oropeza y Víctor Urbán, entre otros.

Durante 13 años, el órgano fue centro de temporadas y del programa Domingos Populares. Pero su costoso mantenimiento provocó un gradual deterioro que lo condujo al silencio definitivo en 1973. En 1975 el Instituto Nacional de Bellas Artes asignó un presupuesto para su reparación integral y en septiembre de ese año comenzó un nuevo ciclo para ese instrumento, destinado a conciertos didácticos. En 1991, con la remodelación del Auditorio Nacional, el OMAN recibió mantenimiento, pero fue hasta 1998 que el Fideicomiso que administra el recinto convocó a representantes de la comunidad organística para definir un proyecto de rescate y utilización del instrumento. Finalmente, en octubre del año 2000 se reinauguró el OMAN con la presencia de cinco destacados organistas, la Orquesta de Cámara de Bellas Artes y la Orquesta Sinfónica Carlos Chávez, dirigidos por el maestro Enrique Barrios.

Desde 2001 el OMAN mantiene una continua y plural actividad. Ha sido protagonista de festivales de órgano y antes de cada concierto o espectáculo en este centro de arte y cultura, se interpreta en él música de diversos géneros para dar la bienvenida al público.

Estos encuentros han permitido que millones de espectadores conozcan tanto su versatilidad e inmenso rango sonoro, así como la sensibilidad y empeño de notables organistas que han contribuido a que el instrumento musical más grande que existe en México sean fuente continua de asombro.

Está constituido por 15 mil 633 flautas; las más pequeñas son de aproximadamente un centímetro y medio de longitud, mientras que las mayores miden poco más de 10 metros. Además, puede usarse en su modo original o con un sistema electrónico que comprende una computadora central de control y un adaptador MIDI profesional que permite componer y editar música, además de diagnosticar de fallas en el órgano. El OMAN ocupa el espacio equivalente a un edificio de siete pisos en dos alas y su peso es de casi 50 toneladas. El aire que necesita para funcionar lo producen diez ventiladores (accionados por ocho motores de dos caballos de fuerza cada uno) y es impulsado hacia los tubos por 51 fuelles. Consta además, de cinco teclados (cada uno con 61 teclas) y un pedalier (teclado accionado por los pies).

Actualmente, el organista titular del OMAN es el maestro Víctor Urbán, Presidente fundador de la Unión Nacional de Organistas de México, quien ha realizado una intensa labor de difusión del órgano y su repertorio. Con él participan también los maestros Francisco Domínguez, Marco Ángel Sánchez Romero y José Luis Sosa Trujillo.